De Leipzig a la puta calle

El 27 de mayo de 2026, el Rayo Vallecano disputó la primera final europea de su historia. Más de 12.000 aficionados viajaron a Leipzig para teñir sus calles de franjirrojo y vivir un momento histórico. Algunos pidieron créditos para costear el desplazamiento; otros hicieron encaje de bolillos con sus días de vacaciones. Todos los que encontraron la manera quisieron estar en Alemania. La derrota ante el Crystal Palace no empañó el hito de un barrio que había llevado su nombre hasta una final cont...

Un sueño europeo entre ruinas

Hace 25 años, me pasé un día entero con la oreja pegada a la radio, esperando el boletín horario de la SER como si fuera un oráculo. No había Twitter, ni aplicaciones, ni la inmediatez que ahora nos quema los dedos. Era 2000, y el mundo parecía más lento, más cruel con los impacientes como yo. Cada hora, un locutor repetía las noticias del día, y yo, con el corazón en un puño, aguardaba la confirmación de que el Rayo Vallecano, mi Rayo, ese equipo que lleva el alma del barrio cosida al escudo, h...

Las calles de Vallecas ya no huelen a fútbol

Había pasado más de un año desde la última vez que lo hicimos, pero aprovechando San Isidro y que el Rayo volvía a soñar con Europa, en la previa del partido ante el Betis volví a acercarme con mi hija Irya al lugar donde empezó todo: la calle Almonacid, donde yo vivía, donde el asfalto aún guarda el roce de mis rodillas y el eco de mis risas. Llegamos a esa acera, la misma en la que di mis primeras patadas a un balón. Me quedé parado. Antes imaginábamos porterías entre un árbol y la fachada. Ah...

Rayo Vallecano: cien años son nada

Cien años. Casi nada. Quién se lo iba a decir a Prudencia Priego aquel jueves 29 de mayo de 1924 cuando esos chavales se juntaron en aquella casa baja de su propiedad situada en el número 28 de Nuestra Señora del Carmen (ahora 8 de Puerto del Monasterio) y crearon El Rayo. La idea surgió en una reunión en la que estuvieron cinco de los hijos de la viuda, junto a otros jóvenes entre los que se encontraban zapateros, carpinteros, estudiantes o un guardia civil, muchos de los cuales vivían en esa m...

La historia del Rayo Vallecano es la de Peñalva, Morena, Potele o Felines... y 100 más

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¿Que por qué soy del Rayo Vallecano? Así pasen cien años...

700 metros. Diez minutos andando. Una hora y media si paras en los bares a tomarte un botellín. Esta es la distancia que separa el número 34 de la calle Almonacid del estadio del Rayo Vallecano. Hace treinta años que dejé de vivir allí, pero la nostalgia puede más y hace apenas unos días llevé a mi hija a que conociera dónde su padre había sido niño.
El árbol y la pared de cemento entre los que hacíamos las porterías, la tierra que destrozaba nuestras rodillas mientras le dábamos patadas a un FT...

Valentía, coraje y nobleza

—Papá, ¿por qué no hay nadie en esos asientos?Todavía estaba buscando las palabras adecuadas para explicarle a mi hija de seis años la razón por las que no había ni un solo espectador tras la portería de Stole Dimitrievski cuando todo el estadio comenzó a cantar al unísono “Presa vete ya”. La siguiente pregunta, a bocajarro: “Papá, ¿quién es Presa y por qué quieren que se vaya?”. Entonces, le expliqué que Martín Presa era el presidente del equipo y los aficionados no querían que siguiera al mand...